Agatha Ruiz de la Prada nos trae una colección en la cual bajo mi opinión pretende volver a sus orígenes y a su forma de entender la moda.
Sus modelos salen con el rosto enmascarado, personalmente no me gustan aunque reconozco que si te levantas con mala cara es una buena forma de disimularlo por darle un toque de humor. Agatha ha vuelto a jugar con los volúmenes y las formas para crear diseños poco aptos para nuestro día a día ya que para ella todo es espectáculo. Otra de las piezas que no podía faltar en su colección es su paleta de color propia de cualquier arcoíris
Fotos:Vogue

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